Ayer coincidieron dos fechas muy significativas, ya que se trató del primer domingo de Mayo y, encima de todo, era día primero de mes, con lo que se juntaban dos celebraciones en principio antagónicas: EL DÍA DE LA MADRE (primer domingo de Mayo) y en segundo lugar EL DÍA DE LOS TRABAJADORES (1 de Mayo), aunque pensándolo bien no serán fiestas tan antagónicas si consideramos que hasta el más aguerrido de los representantes sindicalistas tiene una madre, y que por muy anticapitalista, anti-sistema, anarquista, rojo y alternativo que sea, como se le olvidara el regalo de su madre, por culpa de estar en la manifestación, tendría que pasar por su archienemigo El Corte Inglés a comprarle el regalo a mamá, que encima era domingo y abrían…
Pero como la fiesta del trabajo, que se me antojaba más importante -por su actualidad informativa-, la comenté ayer en su fecha adecuada, hoy, el día después, trataré el tema de las madres…
Para empezar el origen de toda madre se debe a que un buen día un señor, al que llamaremos finamente así, ya que no necesariamente tiene que coincidir con tu padre (ya se sabe lo que dice el refrán de los abuelos: “los hijos de mi hija nietos son, los de mi hijo pueden serlo o no”), se entretuvo en fecundarla (ahorro detalles escabrosos, porque a nadie le agrada el imaginarse a sus progenitores en plena concepción nuestra, o sea, vamos follando, y el que los haya sorprendido en el acto, de concepción un hermano, se entiende, o si no no los habrías sorprendido, entonces que se ponga en manos de un psicólogo inmediatamente para borrar ese trauma infantil)… hay que indicar que las denominamos “mamás” porque no somos animales, aunque seamos mamíferos, pero no es cuestión de llamarlas “de la que mamo” o “de la que mamé” si es que ya eres mayor de edad…
Nosotros, por muchos años que pasen, jamás podremos sustraernos a un pernicioso, peligroso y esclavizador dispositivo que ellas mismas nos ponen para tenernos toda la vida bajo el régimen de su autoridad incontestable (da igual que tengas 90 años, si tu madre te sobrevive, aún te seguirá dando pescozones y recordándote, cada dos por tres, o siempre que le lleves la contraria, lo que suele suceder desde que te emancipas de tu hogar en el 99 % de los casos, “¡yo soy tu madre y harás lo que yo te diga!”) me estoy refiriendo al ombligo, la prueba incontestable de que una vez fuimos patrimonio suyo a tiempo completo, al menos nueve meses, en los casos de “parto burra” diez, y en el caso de los prematuros, menos, en mi caso siete meses nada más… pero con todo, el ombligo siempre será para ellas como nuestro “código de barras” nuestra “marca de su pertenencia”… así el único ser humano bendito fue ADÁN, que no tenía ombligo, ni madre, aunque ya hubo otro chochete por medio para joderle los planes, aunque bueno, hoy no es día de hablar de mujeres, ni de EVAS, hoy es día para hablar de madres…
Mi madre siempre ha dicho que yo soy el más “descastao” (es decir, despegado en el sentido afectivo materno-filial) de los tres hermanos y yo le digo siempre, especialmente cuando quiero meterme con ella, que qué es lo que esperaba siendo yo prematuro…. esto tiene una pequeña explicación: Antes, al contrario de lo que sucede ahora, los protocolos de atención hospitalaria de los neo-natos eran muy rigurosos, no como ahora en que se pretende favorecer en todo el contacto materno-filial, pese a la incubadora, a la monitorización del bebé y todos esos rollos, es decir que la madre visite con frecuencia al bebé, lo coja de la incubadora a intervalos, le dé de mamar si es posible, etc, etc… pero en los años 70 esto no era así, predominaba la tendencia contraria: preservación del niño a toda costa, aún de su propia madre (creo que me dijo una vez que tenía diez minutos de permiso para verme al día), asepsia total y salir de la incubadora bajo ningún concepto… mi abuela me dijo, un día, al respecto: “¡Hijo mío, te metieron en la incubadora y te metieron tubillos por todos los agujerillos del cuerpo!” de donde deduzco dos conclusiones sobre mi evolución posterior:
1) Efectivamente soy muy desapegado:
Pero como le digo a mi madre, los primeros días son fundamentales para establecer los lazos materno-filiales, o como dice el refrán… “el roce hace el cariño” así que yo me rocé, en esos días, más con los cristales de la incubadora que con mi madre, es por eso que mañana se me pasará, seguro, y pese a este post, llamarla y felicitarla, del regalo ni hablemos, salvo que haya cobrado entonces… y sin embargo, ante la visión de un escaparate, cuanto más grande mejor, con sus grandes cristales, no pueda evitar echar una lagrimilla y exclamar para mí: “¡Mamá!”
Pero como le digo a mi madre, los primeros días son fundamentales para establecer los lazos materno-filiales, o como dice el refrán… “el roce hace el cariño” así que yo me rocé, en esos días, más con los cristales de la incubadora que con mi madre, es por eso que mañana se me pasará, seguro, y pese a este post, llamarla y felicitarla, del regalo ni hablemos, salvo que haya cobrado entonces… y sin embargo, ante la visión de un escaparate, cuanto más grande mejor, con sus grandes cristales, no pueda evitar echar una lagrimilla y exclamar para mí: “¡Mamá!”
2) Soy maricón…. (imagino la cara de sorpresa del que se incorporen a mi blog por vez primera…) y eso, con independencia de todas aquellas explicaciones chorras que intenten demostrar la causa y origen de lo dicho, para mí, en el fondo, si eso que cuenta mi abuela “de los tubillos por todos los agujerillos” es verdad, entonces puedo decir que no soy maricón por la nefasta influencia de EPI y BLAS en mi infancia (que nunca me quedó muy claro de qué iban esos dos, ya que BOB ESPONJA me pilla treintañero para amariconarme un poco más), ni tampoco por cualquier otra explicación que quieran darle… soy maricón simple y llanamente porque una de las primeras conexiones neuronales que establecí, digo yo, que no me acuerdo, fue el de un tubillo metido por un agujerillo y como decía MAYRA GOMEZ KEMP en el UN, DOS, TRES… hasta aquí puedo seguir leyendo…
Aunque si quieres ganarte a una madre para toda la vida, y borrar todas las ingratitudes del pasado (recuerda, mírate el ombligo, medita, hagas lo que hagas siempre serás un hijo ingrato para tu madre, y si le llevas la contraria, serás ingrato por los siglos de los siglos… amén) entonces date prisa en casarte, pero no te quedes ahí, porque entonces dejas a tu “madre” encasquillada en el chip de “suegra” y eso es peor todavía, ya que entonces tu mujer será, siempre y por siempre “la puta esa que me ha quitado a mi niño y me lo ha cambiado”, sino que debes pasar inmediatamente al siguiente nivel, sin medida ni transición, ten un hijo cuanto antes, entonces habrás logrado tu objetivo, habrás convertido a tu “madre” en “abuela” y eso provoca en las neuronas maternales un batiburrillo de sentimientos tal que inmediatamente te convertirás en su hijo favorito, al que colmará de atenciones y le borrará las ingratitudes del pasado, mientras que el resto de tus hermanos, los solteros, seguirán siendo “los ingratos esos que no me llaman nunca” y los casado sin hijos “los sinvergüenzas esos que se han dejado manipular por sus esposas en mi contra”…
Ya sé que esto, en la mayoría de nuestros lectores, no vale… o sea que hay que hacer otra cosa para sacar a nuestra madre del status de “suegra” si tenemos pareja y no queremos que le tome ojeriza, lo que encima es peor, ya que en el caso de un gay, el yerno no es “el que ha cambiado a mi hijo” es “el que ha amariconado a mi hijo” lo que, en un cerebro materno, es la peor de las conclusiones que puede sacar… por eso es importante hacerle ver, aunque tu pareja entre en tu hogar familiar, por vez primera, con más cara de santo que un SAN ANTONIO de palo, más bonico que un SAN LUÍS, y con cara de corderito inocente degollado, que no “pierde un hijo” sino que “gana otro”… aunque venga con el ombligo de serie de otra… pero eso sí, preparáos porque ahora os convertiréis en dos ingratos, cada vez que le llevéis la contraria, ya que eso es lo que hace con todos sus hijos, incluido ahora su hijo adoptivo, es decir, tu novio o pareja…. Cabe la opción de adoptar un niño chino, así le hacéis abuela, pero no merece la pena congratularse con una madre, ni el dineral, ni los papeleos, ni el sufrimiento de la espera…
Ya sé que esto, en la mayoría de nuestros lectores, no vale… o sea que hay que hacer otra cosa para sacar a nuestra madre del status de “suegra” si tenemos pareja y no queremos que le tome ojeriza, lo que encima es peor, ya que en el caso de un gay, el yerno no es “el que ha cambiado a mi hijo” es “el que ha amariconado a mi hijo” lo que, en un cerebro materno, es la peor de las conclusiones que puede sacar… por eso es importante hacerle ver, aunque tu pareja entre en tu hogar familiar, por vez primera, con más cara de santo que un SAN ANTONIO de palo, más bonico que un SAN LUÍS, y con cara de corderito inocente degollado, que no “pierde un hijo” sino que “gana otro”… aunque venga con el ombligo de serie de otra… pero eso sí, preparáos porque ahora os convertiréis en dos ingratos, cada vez que le llevéis la contraria, ya que eso es lo que hace con todos sus hijos, incluido ahora su hijo adoptivo, es decir, tu novio o pareja…. Cabe la opción de adoptar un niño chino, así le hacéis abuela, pero no merece la pena congratularse con una madre, ni el dineral, ni los papeleos, ni el sufrimiento de la espera…
Sé que puede parecer exagerado, pero mi madre, en lo que se refiere a nosotros, es decir, de mí y de mi novio, no ha dependido de sus creencias religiosas (con lo que conlleva el haber sido educada en el catolicismo de posguerra, con un padre que, según sus mismas palabras –a nosotros, que no lo conocimos pues murió cuando tenía yo dos años- “el abuelo JUAN era muy bueno, pero con un carácter terrible”, y haber pertenecido a la SECCIÓN FEMENINA como profesora de trabajos manuales…), ni de las presiones sociales, ni del ser del PP para aceptar, primero tener un hijo maricón, y en segundo lugar, a mi novio… sus ciclos de aceptación-rechazo, que son casi los mismos que decir la mejor activista del mundo-la peor homófoba del mundo, han dependido siempre de nuestro nivel de sometimiento, más o menos tácito, a sus caprichos… por lo que puede pasar de un simple “le he dicho a la vecina lo bonico que habéis puesto el dormitorio” a “¡siempre estáis dándome malos ratos!” porque simplemente le haya dicho que me viene mal ir a verla en una de sus venidas a GRANADA…
Ahora, eso sí, si ya es duro aguantar a una madre en ese plan… ¡imaginaos además el accesorio de una suegra! por eso puedo deciros que uno de los secretos de nuestra relación, que ya va para catorce años, es que hicimos el firme propósito de la enmieda de “yo aguanto a mi madre y tú en la parte que te toca” y “tú aguantas a tu madre y yo en la parte que me toca” pero entre ellas sólo se han visto un par de veces, siempre lo hemos evitado, y ni siquiera tienen los números de teléfono… bastante sufrido es aguantarlas por separado para hacerlo en comandita…
Puede que algunos de vosotros estéis pensando (sobre todo si sóis del ala de mi hermano pequeño, que se junta con mi madre y te representa un número de culebrón latinoamericano, rebosando corazoncitos y mermelada de fresa por todos lados, que yo no puedo con tanta afectividad materno-filial, ni aunque sea la de mi hermano con mi madre) que soy más basto que un arado de vertedera, que como puedo hablar así de una madre (¡ERROR! ¡Que yo me crié entre cuatro paredes de metacrilato!)...
Aunque –y como atinadamente apostilló una vez mi hermana, hablando de la familia en general: “la familia, el que la entienda, que se la compre”- pero es que no sería yo mismo si no me manifestara como soy, es decir, con esta malafollá que me caracteriza (que otra tesis que sostengo es que al ser prematuro, la malafolla granatensis no la recibí por vía materna, junto con los anticuerpos y la leche materna, sino por vía nasogástrica (¿os acordaís de los tubillos?) así que supongo que me la metieron concentrada, lo mismo que todo lo demás…
Aunque –y como atinadamente apostilló una vez mi hermana, hablando de la familia en general: “la familia, el que la entienda, que se la compre”- pero es que no sería yo mismo si no me manifestara como soy, es decir, con esta malafollá que me caracteriza (que otra tesis que sostengo es que al ser prematuro, la malafolla granatensis no la recibí por vía materna, junto con los anticuerpos y la leche materna, sino por vía nasogástrica (¿os acordaís de los tubillos?) así que supongo que me la metieron concentrada, lo mismo que todo lo demás…
Sea como fuere, FELÍZ DÍA DE LA MADRE a todas las lectoras que me lean y sean madres, aunque sea con retraso… a todos los demás... ¡llamadlas y felicitadlas si es que os olvidásteis ayer! y a los que tengan novio... ¡valor y al toro! y no olvideís que, para todo lo demás, MASTER CARD y la exclusiva selección de artículos que realizó el personal de nuestros centros comerciales de El Corte Inglés











8 comentarios:
Yo he vivido casi siempre con mi abuela ya que por un tema que no viene a cuento no podía vivir con mis padres y ya me he quedado con ella hasta que me emancipé. Pero mañana que hago post hablaré de mi día de la madre de este año que ha dado un poco de sí.
Besos.
Pasen los años que pasen, tengamos los años que tengamos, nuestras madres van a estar ahí, nos van apoyar y entregar todo su cariño, porque algo que no podemos entender los hombres ni las mujeres que no han sido madres, es que un hijo es algo mucho más grande de lo que nos suponemos, porque nos han llevado dentro, hemos sido parte de ellas y por siempre nos tendrán en su mente. Y en los momentos más duros, es cuando más nos lo demuestran.
Un beso
Ayer, San José Obrero. Hoy, el día de la madre. Mañana, la pilarica... harto estoy de tanta celebración.
Mi mamá ha sido unos de mis soportes de vida. Una influencia importante, pero que siempre deja que uno tome sus propias decisiones.
Nunca dijo que no a los amig@s y que iban a casa y luego mis novias.
Hoy esta lejos (a 8000 kms) pero siempre pendiente de uno
Saludos
Olvídate de esa idea de que eres maricón porque de bebé te metieron un tubito. Maricones ha habido mucho antes de que existieran las incubadoras.
De todos modos vemos otra confirmación del gay tan raro que eres tú, jajaja. La mayoría estamos desapegados del padre y no de la madre.
en mi casa la verdad pasamos bastante de este dia, pero no por nada, es que a mi propia madre le parece una tontería. Así que lo celebramos con una buena comida y un buen postre y unas flores...
pero yo creo que ayer no abrío ni EL CORTE INGLES, eh. que aquí en Madrid no abren el DIA DEL TRABAJO ni esos sitios que abren todo el año.... ¿ahí si? qué raro, jaaj
Bezos
Jajaja, bueno es que tienes razón, las madres son todo un tema, por ende lo somos nosotros..ah! los ojos de madre, en fin que muy bueno este , acá en México el día de la madres es inamovible un 10 de mayo y ya esta, llueva truene o relampaguee…un abrazo!
Tú también, como yo optaste por hacer un post sobre el día del trabajo, aunque, cabroncete, te tenías este guardado para el de la madre... Yo la llamé por teléfono, pero como ella me dice "ya hablaremos cuando vengas".
Tengo que desmontar tu teoría sobre los tubitos y la homosexualidad. A mi hermano fue al que entubaron por todos lados, incluso por zonas donde no existían ni agujeros, y le salió un hetero, hete aquí, que otros que con nueve meses y algo más... estaban tan tan a gusto ahí dentro... y encima va, y le sale rana.
bicos Ricos
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